Empieza por la pregunta
Un buen panel responde a unas pocas preguntas, cada una con el gráfico que le corresponde. Decide primero las preguntas y luego pide los gráficos.
¿De qué hablan los clientes y cómo se sienten? Un mapa de burbujas de temas: porcentaje de chats frente a ánimo, con el tamaño según el número de chats. ¿Cuándo escriben los clientes? Un mapa de calor de mensajes por día de la semana y hora. ¿Dónde se pierden los leads? Un embudo con la caída entre etapas. ¿Mejora el ánimo? Una línea diaria con los momentos clave marcados.
Cada gráfico de aquí sale de columnas que ya tienes: las etiquetas de la guía anterior y las horas de los mensajes.
Un gráfico que encaja con su pregunta se lee en segundos. Uno que no encaja necesita una reunión para explicarlo. Elegir el gráfico según la pregunta mantiene el panel corto y útil.